viernes, 21 de septiembre de 2007
MUERTA POR NECESIDAD
Durante mi existencia, me pregunto entre inspiración y expiración: ¿vivir vale el sufrimiento? Por instantes, la respuesta positiva es invaciva, fuertemente grita SIII: SUFRIR ES VIVIR, pues la alegría posterior es la que termina dándole sentido; sin embargo, son más las veces en que el negativismo fluye con lo más desgarrador de sí. Se puede pasar por la vida muriendo y se puede ser feliz no siendo, desapareciendo de espacios, de situaciones comprometedoras; aislándose de las personas de manera inesperada y sin rastro, murieno, MURIENDO POR NECESIDAD, necesidad de inexistir, esfumarse, desaparecer ante el dolor.