Tanto he muerto en vida que no puedo llorar,
tanto me he creído mis mentiras
que ya no sé que es verdad.
Tan de hierro quise ser
que por fín lo logré
pero...
y ahora...
¿de qué me sirve?
¡DE NADA!
Es una paradoja
Quiero morir, quiero vivir.
¿Por qué?, ¿para qué sigo viviendo?
¿De qué me sirve morir?
Estoy muerta por dentro
y sigo de pie
como los árboles.
15/Mar/2002